Cuida tu corazón después de los 45: actividad, alimentación y aprendizaje
Superar la barrera de los 45 años supone una oportunidad para reenfocar nuestros hábitos. Mantener un estilo de vida activo y consciente ayuda a proteger el sistema cardiovascular y aporta energía para disfrutar de cada etapa. En esta sección encontrarás recomendaciones respaldadas por entidades de salud sobre cómo mover el cuerpo, alimentarte de forma equilibrada y cultivar nuevas habilidades.
Actividad física moderada: tu mejor aliada
La Organización Mundial de la Salud calcula que millones de adultos en el mundo no cumplen las pautas de actividad física recomendadas. Hacer al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana –equivalente a caminar a paso ligero, montar en bicicleta, nadar o practicar yoga– ayuda a mantener un corazón fuerte y a reducir el riesgo de enfermedades. Recuerda que bailar, cuidar el jardín o jugar con tus nietos también cuentan como movimiento; lo importante es acumular minutos de ejercicio a lo largo de la semana.
Alimentación variada y consciente
Una dieta colorida es la base de un corazón sano. Consumir abundantes frutas y verduras, elegir cereales integrales en lugar de refinados y limitar las grasas saturadas y trans son estrategias sencillas para mejorar la salud. Las grasas saludables de las semillas, nueces, aguacates y pescados como el salmón contribuyen a un perfil lipídico favorable. Los expertos también recomiendan consumir pescado y mariscos varias veces a la semana y controlar la sal para mantener el equilibrio.
Aprender y socializar para vivir mejor
Además de moverte y comer bien, aprender nuevas habilidades estimula la mente y fortalece los vínculos sociales. Cocinar recetas saludables, dominar ritmos latinos, practicar meditación o perfeccionar tu postura con Pilates son actividades que enriquecen cuerpo y mente. Compartir tiempo con personas que tienen intereses similares refuerza la motivación y hace que cuidarse sea más entretenido.